Encontrando a María

Hace poco estudiando para un Máster en administración electrónica había dos temas recurrentes; la brecha digital y la alfabetización. Y recordé como conocí a mi amiga María, inspectora de hacienda. Me hizo una inspección, y yo contesté con un recurso. Me mandó la Resolución, y yo hice un Recurso de Alzada, y al mes recibí la Resolución definitiva, que agotaba la vía administrativa y me venía un multón.

Así que conducí 45 kilómetros, me planté en hacienda y pedí por María. Me presenté, y le dije “mira chica, no entiendo lo que escribes, no sé que me pides, solo sé que esto que me mandas no está bien”. La respuesta de María, después de escuchar mis argumentos, fue que no había respondido bien a sus Resoluciones, y que explicado como lo estaba haciendo, si. Al final hacienda me dio la razón, no me cayó la multa por que pude aportar la documentación correctamente, y con María nos hicimos “amigas”.

Así que retomando el tema, en cuanto a la brecha digital, si había oído hablar, y creo que todos, de alguna forma u otra, hemos tocado este tema, y aunque la definición es muy amplia, me centraré en el ámbito más coloquial; la brecha digital hace referencia a la dificultad de una sociedad para acceder a la infraestructura tecnológica. ¿Cómo pretendemos que la administración electrónica llegue al 100% del territorio si la conexión a internet es deficiente o nula, a la par que muy cara, en ámbitos rurales?

Vale, pues primer handicap, la tecnología no está implantada por igual y al mismo coste en cualquier parte del territorio.

El segundo concepto era la alfabetización, y había dos tipos de alfabetización, la tecnológica y la informacional. Por un lado, si no sabemos manejar la tecnología difícilmente seremos capaces de interactuar con la administración electrónica. Bueno, menos mal que las generaciones que vienen son nativas digitales, y por lo tanto, eso no será un gran problema. Y las generaciones que hemos crecido en modo analógico, las más jóvenes hacemos lo que podemos, mientras que las más mayores, o se van al mostrador o deberán tirar de los niet@s.

Ok, segundo handicap, debes saber de tecnología (otro día os cuento cuan difícil es el tema del certificado digital).

Pero reconozco que el aspecto que más me enfureció fue el de la alfabetización informacional. Es decir, si no sabemos lo que nos están diciendo las administraciones públicas difícilmente podremos relacionarnos con ellas, y por eso se proponían medidas para que los ciudadanos adquiriesen más conocimientos.

Ok, tercer handicap, si no sabes de lo que estan hablando no sabes bien que debes hacer.

Quizá las administraciones deberían aportar mucho más por su parte, y simplificar trámites y moderar su lenguaje, por que al final, el derecho a entender lo que nos están diciendo y poder dar la respuesta más acertada, debería ser una prioridad. Yo tuve un golpe de suerte encontrando a María, a sabiendas de que fue eso, un golpe de suerte. Quizá ya es hora que aquello que nos atañe y que es la gestión de la cosa común no dependa de un golpe de suerte.