¡Mayday mayday, me falta un papel!

¿Cuantas veces hemos pensado esto mismo al hacer un trámite ante una administración pública? Creo que casi todos, aunque siempre hay el muy muy previsor. Cuando eso sucede, tienes la sensación de ver el mundo caer ante ti. Primero pensar donde lo guardaste. Después cruzar los dedos para que realmente esté donde crees que está. Si es así, piensas en volver al día siguiente, pero hay que volver a pedir fiesta en el trabajo. ¡Te comprendo! Pensar en la administración pública resulta un aburrimiento, y más si te paras a pensar que esa estructura y esos procesos se financian con tus impuestos.

Pero vamos a darle un toque positivo a las cosas. Para los que estéis muy puestos en temas jurídicos no habrá demasiada sorpresa, para los que no estéis nada puestos, tengo una buena y una mala noticia. Empiezo con la mala; tengo que hablaros de leyes, aunque prometo intentar hacerlo ameno. La buena noticia, es que lo que os voy a contar, en la mayoría de los casos os salvará de volver con más papeles, o incluso mejor, quizá no debáis llevar ninguno.

La ley de procedimiento administrativo común de las administraciones públicas de 2015 nos juega a favor otorgando a la ciudadanía el derecho a no tener que presentar ningún documento que ya esté en manos de la administración, ya sea por que lo han elaborado ellos o por que en alguna otra ocasión ya se lo dimos. Así que si te olvidas de llevar la declaración de la renta para pedir una beca comedor, pues no pasa nada. Si te dicen que lleves la ficha técnica de tu vehículo histórico para concederte la bonificación en el impuesto, les dices que te acoges al art 53 de la Ley de procedimiento administrativo y te vas tan ricamente, que vale lo mismo que si lo hubieses llevado.

Pero algunos pensareis, si pido una beca en el ayuntamiento pero la renta la he hecho en hacienda, ¿Cómo es eso posible? Pues si es posible. También en 2015 se aprobó el principio de interoperabilidad, que establece que las distintas administraciones deben facilitarse entre ellas los datos relativos a los interesados.

Así que nada, aunque el tema se ha tratado de forma generalista, poco a poco iremos desgranando más detalles de este tema y de los derechos que tenéis los ciudadanos ante las administraciones. Os contaremos anécdotas, y quizá algún día lograremos, entre todos, entender por que las administraciones escriben tan raro.

Hasta pronto
El equipo de Tramit

1 – Ley 39/2015, de 1 de octubre, de Procedimiento administrativo común de las administraciones públicas.
2 – Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régim Jurídico del sector público.